Quieren que por ley los policías denunciados por violencia de género no porten armas 

 

Es una iniciativa de la Subsecretaría de las Mujeres de e Neuquén. También proponen que en 12 horas se pueda expulsar al agresor del hogar.

 

La Subsecretaria de las Mujeres de la ciudad de Neuquén, María Alejandra Oehrens presentó dos proyectos de ley  orientados a la prevención de la violencia de género. 

 

Se trata, por un lado, de la prohibición de la portación de armas de dotación a agentes policiales y penitenciarios. Es para aquellos que hayan sido denunciados por violencia intrafamiliar o de género. 

 

Por otro lado, la segunda iniciativa, incorpora a la ley de “Protección a las víctimas de violencia familiar” el plazo máximo de 12 horas con los que contarán el juez o fiscal para solicitar la exclusión de la vivienda del agresor en los casos en que ejerza violencia física o su presencia en el hogar implique riesgo de femicidio. 

 

Sobre la iniciativa para limitar la portación de armas explican que el cuerpo policial deberá modificar sus normas y procedimientos internos para adecuarlas a la norma.  En efecto, la ley indica que, cuando exista una denuncia por violencia de género o intrafamiliar el agente deberá retirar el arma al ingresar a la jornada de servicio y devolverla al finalizarla. 

 

En tanto, la iniciativa que promueve la exclusión del hogar por parte del agresor y no de la víctima, lo hace al incorporar el artículo 25 bis a la ley 2212. 

 

La iniciativa apunta a “dar vuelta el argumento” ya que en la actualidad quien abandona la vivienda es la mujer y no el agresor. La funcionaria municipal argumenta que los plazos vigentes “son demasiado laxos”. En este sentido, explica que las mujeres que sufren de violencia familiar en sus hogares, suelen refugiarse en la casa de algún familiar o “quedan a la deriva”.  

 

Los fundamentos de las medidas explican que la violencia de género es un mecanismo de disciplinamiento por el cual se sostienen las desigualdades entre varones y mujeres impidiendo el ejercicio pleno de los derechos de las mujeres y manteniendo límites sociales, políticos, económicos y culturales fijados tradicionalmente.

 

Ambas propuestas constituyen mecanismos para resguardar la seguridad de las mujeres. En ese sentido, la funcionaria municipal retoma las estadísticas que indican que, en el país, una mujer muere por motivos de género cada 30 horas.