Guillermo Pereyra calificó a Ramón Rioseco como “hipócrita, cínico y egoísta”

 

El líder del sindicato de Petróleo y Gas privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa cargó contra el ex intendente de Cutral Có por los cortes del rutas que hubo en la Provincia.

 

El secretario general del sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa, Guillermo Pereyra, aseguró que “insólitamente vemos que el ex intendente de la ciudad de Cutral co, Ramón Rioseco, patea la pelota afuera del campo y pretende acusar al gobierno neuquino por el estrago causado a la provincia y a la población”.

 

“La alta dosis de hipocresía y cinismo que manifiesta Rioseco, no hace más que confirmar que su mano fomentó y ayudó logísticamente a la proliferación de piquetes a través del uso, incluso, de comedores barriales”, denunció Pereyra.

 

Agregó que “con sus declaraciones pretende deslindar su responsabilidad en el daño incuantificable que ocasionó. Juega a la política barata creyendo que todos son tontos y no saben que formó parte de una entente organizada y oscura que sumó fuerzas anárquicas para fines espurios”.

 

“No puede llenarse la boca hablando de democracia y consenso, cuando el Gobierno de la provincia actuó con lógica e institucionalidad al negociar con la representación gremial de los trabajadores (ATE), y no con esbirros que tergiversaron un justo y legítimo reclamo pretendiendo una revolución de papel sin cabida en estos tiempos”, señaló el petrolero.

 

Dijo también que “cuando estos personeros del caos pretenden imponerse, la respuesta debe ser más diálogo, más democracia y más acuerdos”.

 

“Sus acciones, que convivieron con las del Frente de Todos, de la Izquierda de siempre y “voceros” como Marcos Campos, entre otros, fueron absolutamente irresponsables” indicó Pereyra.

 

“No Rioseco. La sociedad pretende paz y trabajo, no operaciones de baja estofa que solo buscan desestabilizar a una provincia y perjudicar a los ciudadanos para fines personales y egoístas”, subrayó.

 

Finalizó “lamentablemente una protesta justa terminó en anarquía fomentada por otros, perjudicando a miles de trabajadores, ciudadanos y pueblos enteros. El caos nunca es gratis”.