Una diplomatura en Aluminé, donde la propuesta es escuchar, dialogar y construir

 

Alejandro Grimson será el primero de los invitados especiales, participará en el encuentro del próximo jueves 15 de abril.

 

Con cuadernos de campo digitales y una amigable plataforma de trabajo on line a modo de bitácora, comenzó en forma virtual la Diplomatura “Elementos para la Comprensión y la Acción en Contexto de Relaciones Interculturales”, que se desarrolla para la comunidad de Aluminé, con certificación conjunta de la Universidad Nacional del Comahue y la Universidad de la Frontera (Chile).

 

Se trata de un trayecto de formación en el que los participantes, capacitadores, coordinadores e invitados especiales construirán horizontalmente. Es un tema muy movilizador para la zona de Aluminé y generó gran interés, con más de 400 preinscriptos y más de 200 personas que comenzaron a participar de los encuentros.

 

El primero de los invitados será Alejandro Grimson, quien formará parte del encuentro del próximo jueves 15 de abril. También confirmó su participación Dora Barrancos, en fecha a definir entre mayo y junio.

 

La diplomatura tendrá una duración de nueve meses y participa activamente la Municipalidad de Aluminé en la coordinación y soporte local. Cabe destacar que, si bien todo el desarrollo será virtual, más del 90% de los participantes es de Aluminé, de las comunidades y parajes rurales cercanos y del sur de la provincia de Neuquén. En el desarrollo previo trabajaron los equipos del COPADE, el Consejo Federal de Inversiones (CFI), la Fundación de la Universidad Nacional del Comahue para el Desarrollo Regional (FUNYDER) y de ambas Universidades. Tiene la forma de asistencia técnica, donde se espera que los beneficios no sean solo para quienes se forman, sino para toda la comunidad.

 

Gustavo Ferreyra, coordinador general de la Diplomatura y secretario de Extensión Universitaria, sostuvo que “las diplomaturas de Extensión son herramientas doblemente valiosas, como puentes con las comunidades y como herramientas de identificación de áreas de vacancia para próximos proyectos con una mayor profundidad académica”. En el caso puntual de esta experiencia en Aluminé, destacó que será “participativa, dialogada y con una componente muy importante y determinante de la experiencia local”.

 

Alejandro Herrera Aguayo, antropólogo y coordinador del equipo de la Universidad de la Frontera, afirmó que “esta actividad va a ser beneficiosa no solo para los participantes de esta diplomatura, sino además para las propias instituciones porque nos va a aportar elementos que van a mejorar nuestro quehacer en el ámbito de la interculturalidad. La cooperación que hemos tenido con la Universidad Nacional del Comahue, el apoyo del CFI, y el compromiso del municipio de Aluminé y de la provincia y el maravilloso equipo que está trabajando van a permitir que alcancemos todos los objetivos. El sentido último es alcanzar la meta del buen vivir”. Herrera Aguayo señaló que la Universidad de la Frontera es la Universidad Pública más importante del sur de Chile, con más de 8.500 entre su sede en Temuco y las ciudades de Pucón y Angol. Es una Universidad en la que la interculturalidad es algo cotidiano, dado que más de 3.000 de sus estudiantes son mapuches. Sorprendió a todos brindado su presentación tanto en mapuzungun como en castellano.

 

La capacitadora del primer módulo, la antropóloga Carolina Seminara, observó que “en la presentación oficial, los lonkos decían que la interculturalidad se construye con el diálogo, es uno de los tantos ejes que vamos a repetir, hablamos de discurso porque es en ese campo de la lengua donde se juegan estas relaciones interculturales” y afirmó “algo que hace a esta práctica es la información de primera mano, lo que yo voy a escuchar al estar ahí. Si bien vamos a leer, vamos a ver videos, lo más importante va a ser nuestro trabajo de campo… estar ahí, nuestra información la vamos a sacar escuchando a la gente, vamos a compartir”.

 

Otro de los capacitadores, Pablo Lumerman, especialista en Mediación de Conflictos, afirmó que “era una diplomatura innovadora, necesaria y con vocación de construir puentes en un momento de la historia humana tan atravesada por la conflictividad. La idea es sumergirnos profundo en lo que significa la conflictividad intercultural, o sea la conflictividad entre culturas, entre prácticas culturales y su dimensión política, jurídica, pero fundamentalmente vivida, porque la idea es que nos involucremos, nos impliquemos en nuestro contexto, en nuestras familias, en nuestras comunidades”.

 

Rodrigo Contreras, antropólogo e integrante del equipo de la Universidad de la Frontera, expresó que “a nosotros, en los formatos de cursos en la Universidad, se nos hace muy difícil llegar a un nivel de cobertura como el que tienen en Aluminé, a veces nos cuesta hablar del concepto de privilegios, en Chile es un concepto que se está cuestionado todos los días y es importante revisar nosotros mismos los privilegios que tenemos, pero de verdad yo considero que ustedes son personas privilegiadas de poner tener un nivel de diplomatura, de cobertura y de diversidad social como la que ustedes tienen”.

 

La coordinadora por la FUNYDER, Silvana Hubinsky, dio a los participantes la bienvenida “a este camino que empezamos a recorrer hoy. Vamos a transitar juntos nuevas experiencias y nuevos modos de ver nuestra realidad cercana, local y regional”.

 

María Ñancucheo, coordinadora del equipo local de Aluminé, destacó que entre los participantes “hay muchas ganas de escuchar, mucha expectativa, mucho interés y en lo personal tengo muchas expectativas”.

Liliana Horst, antropóloga e integrante del equipo de Aluminé, calificó de histórica a la Diplomatura y aseguró que “uno puede ofrecer su experiencia, pero también vamos a aprender muchísimo quienes estamos en el rol de coordinación”.

 

Está todo dado para transitar un año intenso de trabajo, con mucha fuerza y expectativas. Fue largo el proceso para llegar a esta instancia, con casi dos años de reuniones en Neuquén, en Aluminé y luego, pandemia mediante, en las plataformas, para madurar esta propuesta de formación que comenzó a hacerse realidad en el centro-sur neuquino.