Fallo histórico: La cúpula policial de Jorge Sobisch culpable de la represión del 4 de abril

“Un fallo histórico y reparador”, festejaron desde ATEN al escuchar el fallo que declaró a cinco efectivos de la más alta jerarquía culpables.

 

El presidente del tribunal, Luis Giorgetti, aseguró que el operativo represivo de Arroyito del 4 de abril de 2007, que ordenó el exgobernador, Jorge Sobisch, y terminó con el fusilamiento del maestro Carlos Fuentealba, se hizo “un uso indiscriminado de la fuerza”. Por primera vez en la historia de la justicia neuquina, el Tribunal declaró responsables del delito de abuso de autoridad a Carlos Zalazar, Moisés Soto, Alfredo Soto, Jorge Garrido y Mario Rinzafri.

“El escarmiento que quiso darnos Jorge Omar Sobisch no sirvió y hemos dado una muy buena clase pública de lo que significa defender la vida, la democracia y los derechos de los hombres y mujeres, en libertad y en democracia”, expresó en medio de la emoción Sandra Rodríguez. Agradeció la lucha y la dignidad de todas y todos que no bajaron los brazos durante estos 16 años. “Este fallo es el cimiento de que las y los trabajadores podemos salir a manifestarnos y hacer uso de ese derecho y de tener justicia”.

“No tengo otras palabras para decir que lo que ocurrió acá fue una pelea jurídica casi imposible, donde quisieron matarnos de muchas maneras, pero no pudieron”, dijo. Y agregó que, a pesar de las mentiras de Sobisch, hoy “logramos que sus súbditos, los que recibieron sus órdenes, fueran culpables de ese abuso irracional de la violencia, de esa represión y persecución”.

“Hoy, más que una reparación personal, es una reparación social en la que Camila, Ariadna y Sandra Rodríguez somos parte de esa sociedad”, concluyó ante el aplauso cerrado de la multitud presente en las afueras de la Ciudad Judicial.

Por su parte, Marcelo Guagliardo, remarcó que fue “un fallo reparador” para todas y todos los que “fuimos víctimas de la represión sistemática que instauró como vinculación con el conflicto social el ex gobernador Sobisch”.

“Este fallo es un triunfo de esta lucha, para reivindicar las luchas que dimos, para sanar las heridas y para poner un límite y que nunca más las luchas del pueblo en la calle sean respondidas con la represión organizada del Estado”, remarcó. Y aseguró que es una conquista que construyeron «en la unidad, sin sectarismo, identificando claramente cuál era el objetivo: la defensa de la vida”.

 

Por último, mencionó que “la vida de Carlos se convirtió en un emblema y es la que nos hizo fuerte y soportar, con el coraje de Sandra e inteligencia y táctica de Pablo (Grisón), los embates para llegar a esto. Nunca más la protesta social se debe responder con represión. Debe haber ámbitos democráticos para encontrar las respuestas y es obligación de los gobernadores, intendentes, diputados y concejales encontrar esas respuestas”.