Aluminé: durante el fin de semana largo hubo un 85 % de ocupación hotelera

 

La fiesta del Pehuén se vivió con un fuerte mensaje de preservación e interculturalidad. Por la pandemia, este año fue un espacio de encuentro en la Plaza General San Martín.

 

La localidad tuvo un 85 % de ocupación de plazas hotelera habilitadas durante el fin de semana extralargo. A la Semana Santa se sumó la Fiesta Nacional del Pehuén, que se vivió con un fuerte mensaje de preservación e interculturalidad.

 

Desde sus inicios, la Fiesta Nacional del Pehuén cautiva a cientos que, de distintos lugares de la provincia y el país, eligen el destino para disfrutar de la naturaleza y rendirle homenaje al árbol milenario. Este año, debido a las medidas de distanciamiento por la pandemia mundial, no fue un gran festival sino más bien un espacio de encuentro en la Plaza General San Martín.

 

Las actividades comenzaron el jueves, cuando tuvo lugar la tradicional plantación del Pehuén encabezada por el Intendente Gabriel Alamo junto a la Subsecretaria de Producción de la Provincia, Amalia Sapag y el vicepresidente de la Corporación Interestadual Pulmarí, Lonco Daniel Salazar.

 

El intendente dijo que la pandemia no debe quitar el momento especial de plantar un Pehuén y agradeció a los loncos poder participar de la ceremonia sagrada. “Quizás es un mediano plazo espero que sean las comunidades quiénes nos inviten a plantar el Pehuén y nosotros acompañemos.

 

Por su parte la Subsecretaria de Producción, hizo hincapié en la responsabilidad individual del cuidado del ambiente, más allá de la normativa vigente. “Proteger el Pehuén es cuidar todo el bosque y eso va a repercutir directamente en nuestra buena salud como humanos”

 

La reflexión del Lonco no dejo lugar a dudas de que “Sembrar, restaurar y renacer” no debe quedar en el lugar de lo dicho sino de lo hecho. “El pehuén es sagrado para nuestro pueblo y le rendimos homenaje no sólo en la fiesta sino en todas las actividades culturales, en los nguillatun, la rogativa, tiene que ver con la religión mapuche. Tenemos que acostumbrarnos a sembrar al menos diez semillas cada vez que vamos a recolectar piñones. Es el mejor legado que podemos entregar a las nuevas generaciones”.

 

Además, dijo que la inteculturalidad es un horizonte. “Tiene que ver con el respeto más allá de las diferencias. A mí me enseñaron las distintas autoridades filosóficas que es un desafío, algo que tenemos que construir entre todos. No es fácil, a veces queda muy lindo para adornar una fiesta o un discurso político, pero construirlo es un gran desafío y Aluminé, lo ha sabido construir muy bien”.

 

 

Tanto el viernes como el sábado la feria de Artesanías y productores, inició la jornada festiva con una gran diversidad de propuestas muy bien recibida por locales y visitantes. Durante la tarde, niños y niñas fueron copando el espacio expectante de conocer la historia de Lila y Limón, personajes y títeres de “Historia con Flores”. Las risas y los gritos no tardaron en llegar, en una historia que mezclaba los sentimientos del miedo y el coraje con la preservación de los bosques.

 

En la pérgola de la plaza, en un Stand del Consejo Zonal Pewence junto a Parques Nacionales uno podía llevarse una bolsita con piñones y/o pehuenes pequeños para trasplantar, no sin antes

 

poner las manos en la tierra y aprender a sembrar los ñiguilliu o piñones para tener esos pehuenes. La propuesta iba acompañada de la proyección de material audiovisual y del saber de quiénes cuidan nuestros Parques Nacionales.

 

Hubo gran variedad de artistas locales y regionales, entre los que se destacó la presencia de Marita Berbel dúo. Todos y todas alegraron a los presentes, a pesar de la negativa al baile, respetando el protocolo.

 

Fue un festejo distinto que quizás sembró mayor reflexión que ediciones anteriores, sobre lo que es habitar el territorio privilegiado en el que se impone el Pehuén.